REFLEXIÓN :La motivación y la desmotivación en la docencia

Es conocido que muchos docentes se acomodan en el cargo ya sea por saber que han superado unas oposiciones, miedo a lo desconocido o aburrimiento entre otros. Es en el último término  donde nos podemos mover libremente para cambiarlo y como ejemplo está el director del centro donde  hago las prácticas.

Este hombre con la mesa llena de papeles siempre busca cualquier hueco para sus talleres de ciencia con los que los alumnos tienen que buscar el porqué de los sucesos, no son nada intrincados pero conllevan algo de manipulación para su montaje.  Estos talleres son, obviamente, para el beneficio de los alumnos pero en parte  el director busca salir de la rutina de su puesto  y  aburrimiento.

Hace algunos años participé en uno de ellos donde hice un periscopio que todavía según él, sigue dando vueltas por el centro y algún que otro docente quiere hacer uno para su clase. Con ello quiero decir que nosotros podemos enganchar a otros a innovar en nuestra nuestra enseñanza no digo crear algo nuevo  e imposible, sino quizás aprovechar lo que está ahí y por no movernos o lo mencionado en el primer párrafo queda desaprovechado.

Como dice César Bona “los maestros debemos estimular la creatividad y aguijonear la curiosidad” (Pérez-Barco,2014) con el objetivo de inculcar valores que harán falta en el futuro como adultos/as al alumnado y por supuesto seguro que hace de referente para muchos docentes para motivar o como muchos creen, para cambiar la educación. Él ha dado un paso, sin conocerlo podemos decir que no se aburre y esto es porque busca alternativas a problemáticas reales, no se centra en que hay que seguir un libro de Lenguaje del índice al final.

Pero no es fácil, en el artículo “La motivación del profesor:un gran recursos educativo” (Romero, 2009) encontramos una lista de lo que motiva y no, entre los que destaco:

  • Satisfacción: Obtener un adecuado “feedback”, desarrollo del currículum y materia de forma adecuada y que los alumnos logren los objetivos docentes.
  • Estrés y sensación de fracaso: Problemas de disciplina y convivencia, escasa motivación de los alumnos, falta de medios, ayuda y/o colaboración, falta de seguridad ante los retos docentes y los problemas del aula.

La falta de seguridad puede deberse a la falta de preparación por un grado que en ciertas asignaturas no se acerca a la realidad. En mi caso no sé cómo enseñar Lenguaje porque no me enseñaron en la asignatura propia, por ejemplo. Es un hecho que dependiendo del docente que te toque estarás mejor o peor formado pero lo que también es verdad que eso tiene solución, buscando en la red, preguntando, etc.

Según Vaillant (2007) que cita a Day (2005) , el elemento motivador para los docentes es dejar “huella” en sus alumnos/as que no es otra cosa que un aprendizaje significativo o cumplir objetivos en general y que dependerá de su inteligencia emocional, su “tacto pedagógico”, etc.  Para ello debemos hacer autoevaluación y ver en qué debemos mejorar respecto a nuestro estilo docente. Como dice Day (2005), debemos ser técnicamente competentes y capaces de ser reflexivos  sobre el desarrollo de las clases. Gracias a esa reflexión cambiamos nuestros esquemas, mejoramos y con los resultados nuestro estado de ánimo cambia, pues “seguir aprendiendo es una forma de mantener el sentido de identidad, la autoestima y el compromiso continuo de hacer el trabajo lo mejor posible”.

Por tanto, como conclusión podemos decir que renovarse o morir educativamente es nuestro sino en este oficio y desde mi opinión ser un docente anquilosado no es ser docente pues quedas relegado a ser un autómata burocrático.


Day, C., & Manzano, P. (2006). Capítulo 4 La pasión del compromiso: Satisfacción en el trabajo, motivación y autoeficacia. En Pasión por enseñar: La identidad personal y profesional del docente y sus valores. Madrid: Narcea.

Pérez-Barco, M. (2014). El profesor español, candidato al “Nobel” de la enseñanza. ABC, p. 1. Recuperado el 18 de Octubre de 2015, de http://www.abc.es/familia-educacion/20141230/abci-mejor-maestro-delmundo-201412231638.html

Romero Barea, G. (2009). La motivación del profesor: Un gran recurso educativo. Revista Digital Innovación Y Experiencias Educativas, 9-9. 

Vaillant, D. (2007). La identidad docente. Trabajo presentado en Primer Congreso Internacional “Nuevas Tendencias en la Formación Permanente del Profesorado”, Barcelona.

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